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gato Somali

Somalí

Personalidad

Los gatos somalíes son cariñosos, pero no son gatos de regazo. No les gusta que les abracen y prefieren estar cerca de ti, en vez de encima de ti. Sin embargo, quieren implicarse en todos los aspectos de tu vida: abre un cajón y tu gato somalí estará ahí para ver qué hay dentro.

Con todas las virtudes del abisinio y su hermoso pelaje semi largo, el gato somalí llenará de vida cualquier hogar con su belleza y su vitalidad. No compre un gato somalí si lo que desea es un gato que se pueda confundir con un tope de puerta decorativo, o si quiere un gato sumiso que haga todo lo que se le pida. Como el abisinio, el somalí es activo, curioso y muy vivaz. Adora desfilar por toda la casa, abriendo armarios y haciendo travesuras. Su voz es suave; su mente, activa, y su plato de comida siempre está vacío. También tienden a ser gatos tozudos: una vez que una idea entra en sus peludas cabecitas, no hay forma de disuadirlos. No son agresivos ni huraños, simplemente tenaces.

Historia

Nadie sabe con certeza cuándo y dónde aparecieron los primeros gatos somalíes; algunos creen que el pelaje largo fue una mutación natural y espontánea del abisinio. Los análisis genéticos indican que el gato somalí probablemente se originó alrededor de finales de siglo en Inglaterra cuando los criadores, con escasez de ganado de cría, usaban gatos peludos en sus programas de reproducción del abisinio. A finales de la segunda década y de los años cuarenta del siglo XX, bajo las circunstancias de la Primera y la Segunda Guerra Mundial, cuando muchas razas disminuyeron casi hasta la extinción, los criadores se vieron forzados a mezclar otras razas con el linaje abisinio para preservar aquella raza.

Rabby Chuffa de Selene, un macho abisinio que llegó a los Estados Unidos desde Gran Bretaña en 1953 y que aparece en el linaje de muchos abisinios, es considerado el padre de la raza somalí en este continente; es posible rastrear el origen de todos los gatos somalíes canadienses y americanos en este gato.

El linaje de Raby Chuffa puede ser rastreado hasta Roverdale Purrkins, una hembra abisinia inglesa, cuya madre Mrs. Mews provenía de ancestros desconocidos y probablemente llevaba el gen del pelo largo. Mrs. Mews fue el regalo que un marinero le dio a la criadora Janer Robertson durante la Segunda Guerra Mundial. Mrs. Mews dio a luz a dos gatitos: Roverdale Purrkins, registrada como abisinia, y un macho negro no registrado. Robertson usó a Purrkins para comenzar su crianza de gatos Roverdale. Sus gatos y otros abisinios de origen británico fueron exportados a Europa, Canadá, Australia, Nueva Zelanda y a los Estados Unidos.

Cuando los gatitos de pelo largo se acumularon en las camadas de abisinios (posiblemente cada vez que dos abisinios que llevaban el gen recesivo de pelo largo se apareaban), los gatitos se eliminaban discretamente, ya que ningún criador quería tener líneas abisinias que estuvieran “manchadas” con genes no abisinios. No fue hasta los años sesenta cuando los criadores encontraron un atractivo especial en las versiones de pelo largo de una raza que estaba ganando popularidad rápidamente en los Estados Unidos y se esforzaron por transformar esos gatos en otra raza. Al mismo tiempo, criadores en Canadá, Europa, Australia y Nueva Zelanda comenzaron a trabajar con esta raza también.

Algunos criadores abisinios no querían tener nada que ver con esos inconformistas de pelo largo ni querían apoyar la tenue conexión que el nombre “abisinio de pelo largo” produciría. La criadora de abisinios Evelyn Mague, una de las primeras criadoras estadounidenses que trabajó en el desarrollo de la raza de pelo largo, inventó el nombre “somalí” debido a que Somalia colinda con Etiopía, el país que anteriormente se llamaba Abisinia, por el cual se nombró a la raza abisinia.

En 1972 Mague fundó el Club de Gatos Somalíes de América y comenzó a reunir entusiastas de los gatos somalíes. En 1975 se fundó el Club Internacional de Gatos Somalíes de la CFA y en 1978 el somalí obtuvo el estatus de campeonato de la CFA. Desde entonces, la popularidad de la raza ha aumentado y ha vencido a la oposición. Hoy en día, el gato somalí tiene el estatus de campeonato en todos los registros Norte Americanos.



Conformación

Como el abisinio, el somalí es una raza moteada o agutí, y es susceptible a la gingivitis, a los problemas con los dientes y a la amiloidosis, una enfermedad renal.

Precio gatitos

Entre 500€ y 700€.

Características de gato Somalí

General El somalí es flexible, bien proporcionado, de tamaño mediano y grande y con un pelaje distintivamente moteado.
Cuerpo Ágil, agraciado y de tamaño mediano. Fuerza muscular desarrollada. La constitución del gato puede ser robusta (cobby) o esvelta.
Cabeza Ligeramente redondeada, elevación ligera entre el puente de la nariz y la frente, hocico ligeramente puntiagudo, mentón pleno y redondeado.
Orejas En posición de alerta, grandes, moderadamente puntiagudas, anchas y ahuecadas en la base y con mechones de pelo horizontales en el oído interno.
Ojos Con forma almendrada, grandes, brillantes, expresivos, ni redondos ni orientales, acentuados por una fina línea negra. Color dorado o verde.
Cola Gruesa en la base, ligeramente estrecha, con una longitud proporcional al torso y tupida.
Pelaje De longitud mediana, excepto sobre los hombros, donde se permite un pelaje ligeramente más corto. Collarines y accesorios deseables. Textura muy suave, extremadamente fina y de doble capa.
Color Rojizo, rojo, azul y beis.
Descalificacione Blanco en otro sitio excepto los orificios nasales, mentón y garganta superior; cualquier anormalidad esquelética, color anormal en las patas o el hocico; cualquier color aparte de los cuatro colores aceptados; collar intacto; fracturas en la cola.
Cruces Admisibles Abisinio.

Fotos de gato Somalí



Resumen
Fecha
Guía
gato Somalí
Valoración
3

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