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Cómo preparar la llegada de un gato a casa

Cómo preparar la llegada de un gato a casa

Para poder adaptar nuestro hogar y mentalidad a la llegada de este pequeño felino, tenemos que tener en cuenta varias cosas:

  • Los gatos son territoriales , por eso les cuesta aceptar otro animal nuevo y hay que hacer las presentaciones progresivas.
  • Los gatos son carnívoros cazadores , por eso su comida debería estar puesta a su disposición todo el día, ellos están preparados para cazar y administrarse su propia comida. Además, necesitan practicar juegos de caza a diario.
  • Los gatos necesitan marcar su territorio a diario , por eso necesitan ciertos elementos como los rascadores grandes, de lo contrario por ejemplo arañan el sofá, es un comportamiento natural y necesario.
  • Los gatos son animales nocturnos , ya que sus presas naturales (roedores), también son nocturnos, por eso a veces los gatos se muestran más activos de noche mientras dormimos.
  • Los gatos suelen dividir su territorio en varias zonas , teniendo una zona aislada para hacer sus necesidades.
  • Los gatos son sedentarios , por eso les cuesta adaptarse a un nuevo entorno y a los cambios.
  • Los gatos son rutinarios , por eso se adaptan muy fácilmente a nuestras rutinas y horarios.

Sabiendo estas cosas básicas lo ideal sería dividir nuestra casa en varios lugares, que
iremos viendo poco a poco, pero antes de esto, dejaremos al gato recién llegado unos
días en una habitación, ¿el motivo?

El gato necesita un “lugar seguro”

Hay algo muy importante que debemos conocer para entender muchos comportamientos de los gatos: Necesitan sus feromonas de identificación para estar tranquilos. Los gatos van dejando diariamente sus feromonas tanto en casa como en nosotros y en los otros animales que viven con ellos, formando así un olor grupal, de su grupo social, y de su territorio. Su forma de dejar feromonas de identificación, es mediante roces de los lados de la cabeza (sien), barbilla y mejillas, la parte alta y lateral de la cadera (base de la cola) y las patas (entre los dedos) sobre superficies, objetos, animales y personas. Esto tranquiliza y relaja al gato, puesto que le ayuda a identificar su entorno como su propio territorio. ¿Qué ocurre en un lugar nuevo? ¡No hay feromonas!

La llegada del gato a casa

Partiendo de la premisa de que el gato es un animal sedentario: Al llegar un gato a casa por primera vez sea de la edad que sea, debemos acomodarlo en una única habitación con la puerta cerrada. Para el gato será mucho más fácil adaptarse y será mucho menos estresante para él que si lo dejamos desde el primer momento suelto por la casa, situación en la cual seguramente el gato se esconda en el primer sitio que encuentre, pudiendo pasar días escondido y sin comer. Para evitar esto, colocaremos todos los elementos imprescindibles que veremos ahora en una habitación poco ruidosa y tranquila, colocando el arenero en una punta de la habitación y la comida y el agua lejos. Sus juguetes y lugares de descanso o rascadores también deben estar en esta habitación. Tras unos días, el gato se habrá adaptado a este lugar y si vemos que está tranquilo y con ganas de curiosear, le abriremos la puerta y le dejaremos salir a explorar el resto de la casa, siempre y cuando no haya otros animales. Este lugar de seguridad que hemos creado es muy importante para el gato, pues ante cualquier susto o sensación de peligro, siempre sabrá dónde volver para sentirse seguro, será su punto de partida y retorno. De lo contrario, si el gato se asusta, correrá sin rumbo hasta encontrar un lugar a veces inaccesible para nosotros donde esconderse, lo que generará más estrés en el gato. El tiempo que pueda estar el gato en el Lugar seguro depende de lo asustadizo que sea, hay gatos que necesitarán una semana y otros sólo uno o dos días. Lo sabremos cuando entremos en la habitación y veamos que el gato sale a recibirnos y está tranquilo, entonces le abriremos la puerta y, dejándola abierta, caminaremos con el gato dando un paseo junto a él mientras explora la casa. Ten cuidado con las ventanas, mantenlas cerradas, así como la puerta de la calle o jardín, deja curiosear al gato lo que quiera, y si se asusta por cualquier ruido desconocido, volverá a la habitación que ya conoce. La adaptación es cuestión de días, el gato irá dejando sus feromonas en la habitación y poco a poco en el resto de la casa hasta que la considere en su totalidad su territorio.

Cuando el gato se encuentre tranquilo y ya haya explorado toda la casa, pasaremos a redistribuir su territorio en varias zonas que veremos más adelante.

Si hay otros animales

Gatos

El gato es un animal territorial, y a veces es difícil que acepte a otros animales en su entorno, más aún si el entorno es cerrado. La primera regla que debemos conocer es: ¡nunca presentes a un gato otro gato o un perro libremente y de golpe! Necesitamos unas pautas para que el gato se estrese lo menos posible y que sea algo progresivo para que lo vaya aceptando poco a poco. Si lo hacemos de golpe y se pelean, luego será más difícil presentarlos para que se lleven bien. Es muy importante la primera vez que se ven.

Presentar un nuevo gato a otro

Como indicábamos antes, lo primero es crear al gato nuevo su «Lugar seguro», es decir una habitación donde el gato nuevo tenga todo lo que necesite y así empiece a conocer el entorno y dejar sus feromonas de identificación. Mientras tanto, nuestro otro gato estará libremente por casa como siempre, excepto en esta habitación. La presentación debe ser en un momento en el que los gatos estén tranquilos, no haya ruidos ni nada estresante.

Importante: ambos gatos han de estar sanos, el gato nuevo debe primero visitar al veterinario, ser desparasitado y testado de leucemia e inmunodeficiencia felinas, al igual que nuestro gato, asegurándonos de que está todo bien.

La primera presentación podemos hacerla metiendo al gato nuevo en un transportín dejándolo en la misma habitación, y dejando entrar a nuestro gato en la habitación, sin obligarle, para que huela todo y vea al gato nuevo. El transportín sirve como medida de seguridad, ya que lo más normal en esta situación, es que se produzcan bufidos, gruñidos e incluso que levanten la pata para pegarse. También podemos usar una malla en la puerta, la idea es que se vean pero no se puedan tocar, el método puede variar.

Los gatos al ver otro gato se suelen enfadar y si no ponemos esta medida de seguridad, lo más normal es que se agredan, y es lo que pretendemos evitar. También a veces ocurre que nuestro gato al estar enfadado, nos bufe a nosotros o nos arañe, debemos comprender que el gato está tenso en esta situación, ¡no es nada personal! Hay que vigilar que no deje de comer por esto.

Los gatos comen

Si los gatos están más o menos tranquilos, podemos esperar así unos 15 minutos, dando por ejemplo premios a ambos gatos, y luego sacamos a nuestro gato de la habitación tranquilamente, cerramos la puerta y dejamos salir al otro gato del transportín. Si uno de los gatos se estresa demasiado (maullidos muy altos, gritos, intenta atacar al transportín o el que está dentro salta y se estresa mucho), debemos terminar la sesión.

Lo que intentamos es que para los gatos sea lo menos estresante posible. Si esto último ocurre, dejaremos que los gatos se tranquilicen y lo volveremos a intentar al día siguiente. Si la situación se repite, debemos pedir la ayuda de un profesional como Terapia Felina.

Debemos comprender que los gatos son territoriales y que normalmente comienzan sus relaciones con otros animales a la defensiva. Para ellos es natural que otro gato sea un intruso y por lo tanto le bufe, gruña e incluso le quiera agredir. Pero nosotros no queremos que se agredan sino que se vean poco a poco para que se vayan aceptando. La tolerancia entre gatos y entre gatos y perros empieza cuando se dan cuenta de que ese animal nuevo no es una amenaza.

Tras unos días haciendo estas sesiones, cuando veamos que ambos gatos están tranquilos, ya no gruñen ni se bufan, entonces podemos abrir la puerta del transportín y sin obligarle, permitir que el gato nuevo salga a explorar. En esta situación se puede producir alguna persecución (es importante mantener la puerta de la habitación cerrada y que nosotros estemos con ellos) pero entonces intervenimos e intentamos distraer su atención, sobre todo evitando el contacto visual directo entre ellos. Al haber dejado que se vean con transportín durante los primeros días, que son los peores, hemos conseguido que esta primera vez que se vean directamente sea menos violenta que si les dejamos sueltos el primer día.

Cuando los gatos ya estén juntos, todavía puede haber un período de persecución, bufidos, gruñidos, mucho más leves, es entonces cuando ambos gatos deben tener más espacio, dejando la casa para ellos y cuando podemos empezar otras sesiones positivas para ambos: Ponerles algo rico de comer una o dos veces al día y jugar con ambos gatos a la vez, con algún juguete tipo caña de pescar o una cuerda. Es importante crear momentos positivos con ambos gatos, para que se sientan integrados. Hemos conseguido que se toleren, ahora intentemos conseguir que sean amigos. Si vemos que uno de los gatos es muy pesado intentando jugar y el otro no quiere, debemos desviar su atención hacia un juguete y que juegue con nosotros, así no descarga toda esa energía con el otro gato, que prefiere tranquilidad.

Dos gatos jugando

Hay gatos que pueden llegar a tolerarse pero nunca ser amigos, es decir, pueden convivir pacíficamente, pero no dormirán juntos ni se acicalarán mutuamente, esto ya depende de ellos, no de nosotros.

Perros

Lo más importante es la actitud del perro, pues ya hemos comentado antes que el gato es capaz de tolerar individuos que no supongan una amenaza para él. Si el perro de primeras le ladra, se pone muy nervioso e incluso corre hacia él, la situación será más difícil. El gato necesita controlar la situación y el perro debe estar tranquilo.

Presentar un gato a mi perro

Empecemos dándole un buen paseo al perro, así estará menos nervioso. La primera presentación podemos hacerla con el gato dentro del transportín, sólo para comprobar la reacción de ambos de forma segura. Lo normal es que el gato bufe y gruña, pero no que se tense demasiado y salte dentro del transportín, no queremos eso. Empezaremos con el perro a distancia y lo acercaremos poco a poco sin forzar la situación según veamos cómo reacciona el gato. Si en esta primera sesión el gato está más o menos tranquilo (bufidos y gruñidos incluidos), las siguientes sesiones podemos dejar que el gato esté libre y que tenga lugares altos donde subirse y sentirse más seguro. En todas las sesiones de presentación el perro debe ir atado y debemos premiarle siempre que esté tranquilo, sin ladrar ni intentar correr hacia el gato. También es imprescindible que la correa no esté tensa, sino holgada, porque de lo contrario estaremos transmitiendo tensión al perro y poniéndolo alerta.

Gato y perro

Posteriormente si ambos animales están tranquilos, lo ideal es crear momentos positivos con los dos, con premios y juego.

Es muy importante no dejar al perro y al gato juntos y solos durante los primeros meses, aunque ya se conozcan. Hay que observar cómo reacciona el perro cuando por ejemplo tiene un juguete o está comiendo y se acerca el gato.

Estas presentaciones y los inicios de la tolerancia entre gato-gato y gato-perro pueden durar hasta meses, por lo que debemos tener paciencia y no prisa, ya que tenemos muchos años por delante para que disfrutemos todos juntos.

Por último y no menos importante, debemos hablar de nuestra actitud. Si estamos nerviosos o tenemos miedo, no ayudamos mucho. Debemos tener seguridad y ser positivos, transmitiendo calma a los animales y proyectando energía positiva en la situación. Si estamos tensos transmitimos esa tensión, si tenemos miedo alertamos a los animales, y queremos lo contrario. Nuestra actitud ha de ser tranquila, e incluso sonreir y estar contentos, no hay motivo para no hacerlo. Transmitamos alegría a los animales, seamos positivos pensando que se van a aceptar bien, transmitamos al nuevo animal que ya es uno de más de la familia y se le quiere como a los demás. ¡Y que así sea!

Gato jugando con perro

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